Ursula y su mundo

Un cuento, una poesía para acunar el sueño…

La voz juega con las palabras y ellos imaginan cada cosa, cada personaje de manera única.

Su atrevida inocencia, la ternura de su sola presencia, la alegría de sus juegos, sus fantasías, su increíble imaginación.

Tengo nietos y con ellos vuelvo a ser niño: juego, corro, me río a carcajadas, Me emocioné con sus primeras miradas, sus manitos apretando mi dedo, las mamaderas que les dí, los llantos que cobijé, sus primeras sonrisas, sus balbuceos, sus primeros pasos…

Sé con total seguridad que no dejaré de emocionarme junto a ellos como no dejaré de agradecer cada día su existencia.

Mágicamente me convierto en reina, bailarina, malvada, cantante, payaso, monstruo, mago, recorro una galería interminable de personajes y lo DISFRUTO.

El anuncio de sus llegadas  hizo que mi corazón tejiera palabras mientras intentaba tejer saquitos…

31/10/2016

Un cuento, una poesía

Un cuento, una poesía para acunar el sueño…

La voz juega con las palabras y ellos imaginan cada cosa, cada personaje de manera única.

Su atrevida inocencia, la ternura de su sola presencia, la alegría de sus juegos, sus fantasías, su increíble imaginación.

Tengo nietos y con ellos vuelvo a ser niño: juego, corro, me río a carcajadas, Me emocioné con sus primeras miradas, sus manitos apretando mi dedo, las mamaderas que les dí, los llantos que cobijé, sus primeras sonrisas, sus balbuceos, sus primeros pasos…

Sé con total seguridad que no dejaré de emocionarme junto a ellos como no dejaré de agradecer cada día su existencia.

Mágicamente me convierto en reina, bailarina, malvada, cantante, payaso, monstruo, mago, recorro una galería interminable de personajes y lo DISFRUTO.

El anuncio de sus llegadas  hizo que mi corazón tejiera palabras mientras intentaba tejer saquitos…

Silvia Moscatel

Ursula y su mundo